Resumen:
Sólo dos días después de los eventos de las emanaciones de gas de Botnia, el
ministro de Ambiente uruguayo, Carlos Colacce, afirmó que podría instalar más
papeleras sobre el río Uruguay, ya que Botnia tiene una buena performance. Sin
embargo, admite que la relación con Argentina ya es tensa y que hay que tomar
en cuenta este aspecto antes de admitir más papeleras. Dos empresas, una
finlandesa y otra portugués, manifestaron su interés en instalarse en
territorio uruguayo.
El
ministro justificó las emisiones que emanaron de la planta de Fray Bento
diciendo que ya estaban previstas y que no son perjudiciales para la salud o el
medio ambiente. Dijo que el evento fue esporádico y que hubiera problema sólo si
las emanaciones fueran frecuentes.
El
ministro Carlos Colacce afirmó que Botnia da muy buenos resultados y que
respeta los parámetros medioambientales. Por el contrario, el gobernador de
Entre Ríos, Sergio Urribarri, condena las recientes emisiones, considerándolas
extremadamente graves y agresivas para la salud. Pidió a Colacce que agregara más
controles de las emisiones de Botnia, pero el dicho rechazó el reclamo,
diciendo que ya es suficiente el número de controles hecho con Botnia.
Análisis:
Vemos aquí que arreglar un problema medioambiental en Argentina no es nada fácil.
Ningunos de los actores principales del tema quiere dejar su posición. Para entenderlos
mejor, veamos quienes son:
A lo largo de esta
investigación, se define tres actores principales que ejercen un poder colosal.
Primero, hay los que quieren que desaparezca Botnia para siempre. Toman medidas
muy fuertes como bloquear puentes y rutas y llevar Botnia ante la justicia
nacional e internacional. Segundo, hay los que quieren que vuelva la paz. No
les importa que exista Botnia o no, ya que lo que importa más es la seguridad
de la gente y la rentabilidad de las empresas locales, de ambos lados argentino
y uruguayo. Tercero, hay los que quieren mantener Botnia en lugar. Aquí la
estrategia que desarrollan es muy interesante, ya que niegan totalmente el
problema medioambiental que genera la papelera. Niegan totalmente que pueda ser
peligrosa porque la rentabilidad de tal empresa es tan importante que están
dispuestos a relativizar la realidad (hasta el punto de abrir más papeleras…).
En política, la mejor
manera de arreglar un problema es negar que existe. De tal modo, ¿cómo se puede
arreglar algo que no existe?, ya que si no existe, no hay problema, ¿no?. Con
esta manera de pensar, los dirigentes de Botnia y de Uruguay siguen perjudicando
al medio ambiente. En las semanas que vienen veremos si algo les puede parar.
Me gusta mucho la estructura que seleccionaste para redactar tus artículos. Además están bien escritos en términos de dominio de la lengua y de la calidad (veracidad) de aquello que informan.
Es un tema con muchos matices. Estos temas ambientales siempre ponen en evidencia la incapacidad de los dirigentes para asumir compromisos y responsablidades.