Resumen:
El 26 de enero pasado, por primera vez se olió un fuerte olor a repollo hervido
o huevo podrido en Gualeguaychú y sus alrededores. El olor venía de Botnia, la
famosa papelera uruguaya que sólo queda a 27 kilómetros de Gualeguaychú.
Varios estudios
confirmaron que el aire era contaminado, entre otros, por ácido sulfídrico, un
gas muy tóxico que siempre tiene que estar mantenido en el nivel cero, según la
Organización Mundial de la Salud. Cantidad de turistas y ciudadanos de
Gualeguaychú estuvieron incomodados por esta emanación, ya que este tipo de gas
ocasiona el riesgo de infecciones respiratorias agudas, problemas de la vista y
problemas neuropsicológicos, entre otros.
El balneario Ñandubaysal
contaba 600 carpas este día. Varios turistas afirmaron haber sentido un olor
clorado en el agua y haber visto salir de Botnia un humo blanco. Muchos
testimonios fueron tomados por escrito por la Oficina de Vigilancia Ambiental y
fueron enviados a La Haya para ser agregados a las demás quejas con respecto al
tema. Estos testimonios sirvieron también a la causa judicial del balneario
Ñandubaysal, abierta el año pasado contra Botnia por daños y perjuicios. El
balneario afirma que estos eventos van a disminuir considerablemente la
afluencia de turistas en la región.
Análisis:
Es una pena ver la degeneración de esta situación. Si Uruguay fuera más honesto
y forzaba Botnia a filtrar mejor sus emanaciones, ningún ciudadano argentino –
o uruguayo – tendría problemas de contaminación de este tipo.
Desafortunadamente, este caso muestra que el afán de lucro es más interesante
que la salud humana.
Se lee en este artículo
que los ciudadanos gualeguaychuenses ya abrieron una queja en La Haya para que
el corte internacional se interese al caso. Sin embargo, esta institución es muy
lenta en reaccionar ya que todavía el derecho internacional no tiene
precedencia sobre las leyes internas de cada país. Entonces Botnia no está
todavía acusada de cualquier daño. La situación es muy delicada y se entiende
mucho mejor la razón por la cual los gualeguaychuenses cortaron en permanencia
el puente General San Martín: es un método mucho más eficaz y rápido (que
esperar por La Haya) para hacerse entender por Botnia.